martes, 7 de abril de 2026

Firme por el LHEMI


Vergara nos avisa casi con un mes de anticipación que viene a Bogotá D.C, nos insiste para que organicemos y podamos juntarnos para jugar un partido. Además viene Huevo Duro desde Berlin, aparentemente solo tiene una fecha libre, así que tenemos que aprovechar.

El el grupo de WhatsApp del LHEMI no hay mayor repuesta, ya no se siente la expectativa de antes por jugar o reencontranos. Los de siempre confirman y desde ya se asume la ausencia de nuestro capitán; Ñoño estará en el municipio de Duitama, en su décima segunda luna de miel. 

Teniendo en cuenta los últimos partidos en el norte de la ciudad y con el propósito de facilitar la llegada de los integrantes del LHEMI se gestiona una cancha central. Volvemos a "Maramaos" en la Avenida 68 justo al lado del balneario rolo: "Cici Aquapark", lugar donde el Topo descubrió su amor por las olas. Está todo dado para un nuevo encuentro futbolístico del LHEMI, pero...

Llega el día, se acerca la hora del partido y no hay quórum. Chavo ocupado con sus rimas, Nefta y Tabadez fuera del país, Juan "El Woke" Flórez sin pila, Wilches el supuesto firme, ni por la patria, ni por el LHEMI, Ñojan en un retiro consigo mismo metiendo tantras.

Voy por La Puya y Marioñu, nos sigue faltando gente pero recurrimos a Kpa, años sin jugar con él, otro reencuentro.

Finalmente en cancha. Bien iluminada, parqueadero, techada pero con buen aire circulando. Realmente es una buena opción.

Rescatamos dos jugadores extracomunitarios del partido que se estaba jugando cuando llegamos. Marioñu, Kpa y Puya completaron ese equipo.

En la otra acera, el equipo de los viajeros, con solo 4 integrantes. Alejo llevó un amigo que al minuto 30 ya se arrastraba física y futbolísticamente. Milagrosamente completamos 9 futbolistas.

El equipo de los recién llegados se vio superado casi todo la primera parte del encuentro, el hombre de más se notaba. Marioñu hizo la gran Pibe Valderrama en el Campin en el 2001 y cambió de equipo, allí se nivelaron las cosas. Sin embargo, los 2600 metros de la única ciudad que tiene un festival de Verano sin tener estaciones, acabó lentamente a los viajeros, cada vez más lentos y con menos aire, para ellos era como jugar en El Alto.

Todo volvió a cambiar cuando llegó Rozo, el experto en chocozuelas deportivas, llegó directo a la cancha, siempre se puede contar con él, hará cualquier tipo de esfuerzo por pasar un rato con nosotros, y en estos tiempos de sacaculos, se agradece un monton.

Con cada equipo con 5 jugadores, pasó lo que tenía que pasar, el equilibrio nunca es permanente, un balón disputado y Mocho casi mutila el pie de un extracomunitario, ese pobre señor se retiró en silencio, sin aplausos y preguntadose a si mismo porque no se fue para la casa y se quedó jugando con estos cuchos.

El resultado termina siendo anécdotico, salimos para el Oxxo en el carro; Kpa, Marioñu, El Kaiser y Vergara apeñuscados en el puesto de atrás, allá nos reímos un poco y damos por finalizado una nueva despedida de las canchas para La Puya, quien arranca una nueva vida de papá muy pronto, y seguramente no lo volveremos a ver en muchos meses.