miércoles, 10 de mayo de 2017

"Yo Invito la primera ronda"

Es un hecho, organizar un partido del LHEMI es un acto de fe.



Esta vez no hay foto.

Es un domingo y son las 6 PM.
Hace muchos años no jugamos en la noche y mucho menos un domingo.

El partido programado para el 1 de Mayo, día de los trabajadores oprimidos por el capitalismo salvaje, las políticas neoliberales, la globalización y el juego geopolítico de las multinacionales en busca de poder, ha sido adelantado un día por solicitud de varios de nosotros, destacándose el interés del Chavo por asistir, pero claro, por supuesto que él será el primero en fallar.

Son las 6 PM y el equipo del LHEMI está compuesto por Santiago (mi primo que hizo 10mo en el LHEMI), Anes (Mi hermano que hizo hasta octavo) Alejo Vergara (también hizo octavo en el colegio), Oscar Mejía, un tipo de mi barrio, y yo.

Retomemos.

La semana anterior, El Chavo ha propuesto jugar el sábado y/o domingo en las ohras de la noche por el grupo de whatsapp, todo con la intención de al finalizar el partido, poder ir a tomarnos unas polas. No solo eso, el mismo ha dicho que el gasta la primera ronda!

Marioñu, ha segundado la idea ofreciendo con la misma generosidad del Chavo, gastar la segunda ronda.
 
Prueba irrefutable del compromiso adquirido por Chavo y Marioñu
Por otra parte, el patrocinador de Jancker, DirecTV, lo borró de su segundo partido consecutivo, los dolores intestinales provocados por la referendación del acuerdo de paz, lo han tenido sentado en casa, viendolo todo por TV.

Es un partido difícil contra los liderados por el Kaiser Romero, no es el mismo equipo Colombo-alemán que nos destruyó el partido pasado, pero siguen manteniendo un compromiso por regresar y acompañar las jugadas que nos siguen jodiendo las espaldas uniformadas de azul oscuro (leer entrada anterior), y eso se ve reflejado en goles. Nos han sacado 3 de diferencia hacia la media hora del partido.

Nos ha costado mucho adaptarnos al balón traído por el Kaiser, no es el mismo ADIDAS que compramos para siempre contar con un balón en cancha, esta vez es un balón verde fluorescente inflado al máximo, que quema la piel en cada taponazo, que nos deja chichones en la cabeza cuando intentamos despejar o marcar por vía aérea. ¿Dónde está nuestro balón? Ni el Kaiser Romero lo sabe

Casi todos anotamos gol, es muy agradable jugar de noche, y el frio ni se siente. La iluminación es adecuada, y la hinchada en la tribuna no ha dejado de gritar en los 60 minutos el nombre de su jugador favorito.

Alejo Vergara no esta tan de mala puntería como su último partido, pero no es suficiente su talento para alcanzarlos en el marcador, la luchamos y peleamos, pero a punta de patadas y choques nos controlan, una nueva derrota y la desesperanza de saber si vale la pena organizar más partidos.


PD: El Mono viene pronto y quiere jugar, sería muy lindo estar todos juntos, pero lo dicho, es solo un acto de fé.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Estrenando uniforme!

Un nuevo partido nos espera en la cancha del CUR.

Tenemos la baja de nuestro portero DJ Pinilla, y con una nueva derrota de Santafé en el clásico capitalino, sabemos que El Chavo (a pesar de su promesa de inicio de año) no se aparecerá.

Rememorando el torneo organizado en el año 2004 por la Fundación Hinchas por Millonarios, he traído las camisetas que lucimos en aquella lejana ocasión bajo el equipo "Educando a Papá", el cual sumó uno victoria por penales y una derrota en todo el torneo.
Educando a Papá (2004): defenzor, Checho, Anes, Laverde; don Eduardo
Justamente una derrota fue lo que nos llevamos esa mañana ante un gran equipo colombo-alemán (sin alemanes) que nos sobrepasaron en cada lugar de la cancha.

No sirvió re estrenar uniformes numerados del 3 al 7, ni el regreso de Alejo Vergara a la alineación titular, esta vez el LHEMI no logró seguirle el ritmo impuesto por el equipo que juega cada miércoles en la noche y que se conocen de memoria.

Una nueva derrota dolorosa (no tanto como la de los cardenales), pero con la fe puesta en que un nuevo festivo nos espera.

miércoles, 15 de marzo de 2017

CREER

El tiempo era apremiante. Los pasos del administrador de la cancha se podían sentir como un incesante palpitar. La pelota pesada, un defensa y el arquero eran los únicos obstáculos que se interponían en su camino. Rematar al arco antes que el silbato sonara era lo único que pasaba por su cabeza en esos escasos segundos. Las gotas de lluvia y sudor que rodaban por su rostro no lograban distraer el panorama. El objetivo era claro: convertir un gol, una anotación que tuviera tintes heroicos, que coloreara la noche oscura y escandalosamente lluviosa que se cernía sobre la ciudad. Las rotativas habían parado esperando el desenlace de una finta, un enganche y una posición ideal para disparar a puerta. Los flashes de las cámaras se preparaban como luciérnagas para guardar como un tesoro para toda la eternidad ese gol agónico que consiguiera empatar la pizarra.  El destino ya se lo tenía preparado, era él y únicamente él, la persona elegida como el protagonista de esta historia.  No hay nada más que esperar, el impacto del guayo del Chavito con el balón es certero y tiene inminente dirección a la portería. La pecosa se desplaza con un movimiento rectilíneo tan perfecto como la "Bogotá Para Todos"  Los brazos de los compañeros se alzan para celebrar y festejar…

¡No!

Ahí fue cuando una caprichosa pierna se atravesó, el rival se fue en contragolpe para que fácilmente nos marcaran el 7-9 lapidario con el que concluyó el cotejo.

...

Pero señores, ¿Cuándo no?, ustedes llevan casi una década leyendo este blog y las decepciones y los papelones superan con creces las victorias. La verdad es que no hay forma de explicar de qué forma se pierde un partido que se tenía ganado con una enorme facilidad, con buen juego y una ventaja considerable.  Todo había empezado entre abrazos y carcajadas en el festejo de varios motivos: El regreso de Vergara, el Cumpleaños del primo, el cumpleaños y la segunda vez de Lumi (nos referimos a su paternidad por supuesto). 

Después, el juego se desarrolló con condiciones adversas debido al fuerte aguacero que nos acompañó durante la noche, sin embargo el quinteto lasallista conformado por Lumi, “el caleño” Vergara, Chavito, un NN y Jancker, dieron muestras de buen trato al balón, contundencia ofensiva y solidez en la parte posterior.  Aunque a decir verdad  no podríamos decir lo mismo de la solidez de la pantaloneta de nuestro arquero Lumi, debido a que se rasgó como un trapo de papel, así como le pasó a la bandera gigante de los santafereños. 

Desde luego que el partido no fue fácil, ya que nuestro habitual portero, DJ Pinilla tuvo que ser cedido al equipo rival, bajo el pretexto de completar los cinco integrantes del contrario. De cualquier modo, sirvió para verlo en acción, sobre todo por el exceso de trabajo que le puso “El caleño” Vergara, quien sin temor a la altura de la capital,  corrió y remató desde cualquier parte del campo, logrando anotar el hattrick original: Una tripleta de goles, uno con cada uno de los pies y el otro de cabeza. Gran partido sin duda para el ex jugador de San Lorenzo. (Un conjunto cerrado de Salitre).

El rival, que también juega, se sacó la presión, y de la mano del Káiser Romero empezó a jugar con una precisión asombrosa. Cada remate a puerta era un gol fijo. Fue básicamente un capricho de los dioses del fútbol que todo lo que el rival lanzaba a puerta se convertía inmediatamente en gol. Por eso reiteramos que no hay explicación lógica para perder un partido de esa manera.  Es cierto que el cansancio hizo mella en los nuestros, sino que lo diga Jancker que le hizo un hermoso homenaje a Totti, pero no por vestir la camiseta de la AS Roma, sino más bien por estar al borde del retiro de las canchas si es que no mejore su estado físico.

Lo cierto es, que la victoria fue muy meritoria para el rival, se tomaron confianza y lo consiguieron. Por algo lo dice en su libro Diego “El cholo” Simeone: “¿Creer o trabajar? Primero creer. Si se cree y luego se trabaja, se puede”.


martes, 17 de enero de 2017

Pretemporada 2017: ENGATIVA CUP


Empezamos el año 2017 jugando. Si revisan este blog, se darán cuenta qué el festivo de puente de reyes, definitivamente no jugamos, pero esta vez, ante los desafíos que nos depara el año decidimos empezar con una pretemporada, esos partidos de preparación que se juegan para poner a punto los equipos.



Yunque” Romero organizó una especie de FLORIDA CUP, ese torneo desordenado que se juega en USA, donde se combinan play offs y partidos por equipos de cada nación, exacto, como si fuera la Copa Davis, un verdadero desorden que al final, únicamente les da a los equipos participantes la posibilidad de reencontrarse con el balón y conocer a Mickey Mouse.


Sin embargo, nuestra ENGATIVA CUP, en la que no estaban ni “GURI GURI” o “El Profesor Super-O”, reunió solamente a 3 equipos, los cuales se rotaron por cada gol celebrado, o al menos esas eran las reglas iniciales.


El mini torneo arrancó con el equipó del LHEMI reforzado por dos desconocidos, contra el equipo Colombo-alemán de “Huevo Duro” Romero, que incluía a un paisa extremadamente ario, y con un acento muy diferente a los nacidos en Santuario.  A los quince minutos de juego llegamos los 5 Castellanos a la cancha, todos con las mismas intenciones de jugar, lastimosamente solo 3, los hombres teníamos la posibilidad de hacerlo en la cancha, nuestras hijas jugarían afuera. Finalmente se conformaría el tercer equipo con otros estudiantes de alemán.


No fueron nuestros mejores partidos; jugadas comunes, nos salían mal, pases errados por doquier, nadie era capaz de driblar un jugador, remates fallidos a la orden del día. Sin embargo, y paradójicamente, los goles hicieron presencia constantemente, esta vez ningún arquero fue figura, demostrando su también bajo nivel, incluyendo una salida desastrosa a “El Kaiser” Romero, quien los supero habilidosamente quedando frente solo al arco, definió espectacularmente sobre los 3 palos recordando un try de los All Blacks….  ¿Para qué te trajeeeee?


El desorden era tan grande que ya no se sabía quién pertenecía a cada equipo, puedo confirmar que a pesar de que eran 3 equipos participantes de la ENGATIVA CUP, jugué al menos en 4 con nominas diferentes siempre, nunca con el LHEMI. Jancker en una de sus jugadas características, intentando hacer un pase filtrado, se lo dio su rival, vacunando a su equipo y mandándolo a cuidar a las niñas de los Castellanos en cancha. Su excusa fue que se confundió a su compañero por el color de los tenis, no sé porque me recordó una declaración de Trump.  


Sin embargo, no todo fue malo. El chavo regresó prometiendo compromiso para todo el año, dejando atrás todos sus abandonos y anuncio fallidos de asistencia. Su buen estado físico, nos permitirá rendir más en cancha, veremos con el tiempo, si la promesa no se diluye como las promesas de un Metro para Bogotá. Otro que se destacó fue mi papá, quien en su segundo encuentro se le vio más firme con la pelota y en mejor estado físico, además nos deleitó con una gran jugada por banda derecha en la que se sacó a un rival con túnel y sacó un buen disparó que pasó cerca al palo. Por último, también muy destacable que uno de los desconocidos del equipo resultó ser Oscar Mejía, uno más de aquella saga de 703  a 1103 en el LHEMI, no lo veíamos hace más de 10 años.


El resultado no lo sabemos, no hubo un ganador, solo medimos fuerzas y los resultados se vieron en la parte individual, como lasallistas, no como equipo, evidenciando lo mal que estamos físicamente, pero al menos mostrando ganas suficientes para pensar que este año podremos luchar por el campeonato, lograr el ascenso, ganar la liga y copa, seguir invictos, ser vendidos al extranjero, seguir jugando, lo que sea que pueda pasar en este 2017.

martes, 27 de diciembre de 2016

Una bella noche de fútbol

Fue el miedo a ser agredidos a coscorrones por parte de nuestros lectores por andar despreocupados y tener abandonada esta página, el que nos obligó a los miembros del staff a dejar por un rato la botella de Néctar Azul, poner en pausa las fiestas decembrinas y asumir el compromiso de sentarse frente al computador para escribirles un pequeño resumen de lo que ocurrió en el partido del 8 de diciembre.

Nosotros, así como el Intendente Ahumada, guardaespaldas de Vargas Lleras, también nos comprometemos a tener más cuidado con la ciudadanía y por eso estamos decididos a cumplir cabalmente las funciones que nos corresponden como cronistas y fotógrafos de los encuentros futboleros que se lleven a cabo por los miembros del grupo.  

Por tal motivo y sin más preámbulos, entramos en materia. Fue una bella noche de fútbol la que se vivió el festivo posterior al día de las velitas. Un horario sui generis, tal vez decidido arbitrariamente por el Káiser Romero, seguramente pretendiendo que la gélida noche capitalina nos despertara ese jugador habilidoso que todos llevamos dentro. Con certeza algunos como el Chavito, representando a la hinchada cardenal ya estaría acostumbrado a sentir un tempano de hielo en el pecho.

La noche recién empezaba, cuando la primera sorpresa no se hizo esperar. La aparición de la figura cómplice y paternal de don Eduardo. Un caballero ampliamente conocido y querido por todos, dicen que vio jugar en vivo y en directo a Jaime Morón, es padre de dos Lasallistas y miembro honorario del Campo de Tejo La Embajada.  Su simple presencia y su energía vestido de cortos, de alguna manera nos alegró y por supuesto nos animó a calentar a los pocos jugadores que a esa hora hacíamos presencia en Compensar. No era fácil reunir los jugadores necesarios para darle un inicio decente al partido. Por una parte los miembros del Sprach Institut, que suelen ser los rivales, brillaron por su impuntualidad. Por la otra, un buen número de Lasallistas no tuvo reparo en cancelar la invitación a escasos minutos del pitazo inicial.  Sin embargo y a pesar de las dificultades se consiguió completar dos equipos de cinco integrantes cada uno, algunos de los cuales eran simples espectadores, entre los que destacaba un tipo con pinta de Sayayin.

La cosa fue simple, era el combo LHEMI con Marioñu, Anes, defenzor y Jancker incluido don Eduardo como invitado especial, contra un combinado improvisado pero peligroso.
El desarrollo fue un juego clásico de micro, con alta exigencia física por las bajas temperaturas y la escasez de participantes que consiguieron llevarlo al límite de la resistencia corporal.  Las condiciones por supuesto no fueron las ideales para desplegar un fútbol lírico, ya que entre otras cosas la baja potencia de los reflectores del terreno de juego le hicieron un lindo homenaje a las luminarias del estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué.  Pero, ¿Qué más da? Es lo que hay y el rival también lo sufre. 

Dentro de un cotejo relativamente tranquilo, cuatro eventos fueron la nota destacable de la jornada. El primero de ellos fue la notable condición física de don Eduardo, que apelando a su reconocido talento, hizo lo que se le dio la gana por la banda derecha. Una actuación destacada para el dueño de segundo hogar. El otro suceso de la noche, fue el fantástico gol anotado por defenzor. Un taponazo desde antes de la media cancha que se coló por la mano izquierda del arquero rival, haciéndonos recordar con algo de nostalgia los cañonazos que marcó José Ferreira Neto con la camiseta 10 de Millonarios, por allá a comienzos de la década de los noventa del siglo pasado. 

Como tercer acontecimiento, se encuentra indudablemente el excéntrico gol del Káiser Romero, un riflazo sorpresivo desde mitad de cancha para reanudar el cotejo, el cual  atravesó por medio de las piernas de Marioñu y de defenzor para anidarse en la malla de los lasallistas. Es que no lo paran ni con la sotana del hermano Nikki. GO-LA-ZO.  Un tanto magistral de doble cuca, nunca antes visto por estos andurriales.

Por último, pero no menos importante tenemos que reseñar el peor ¡Para que te traje! del juego y tal vez de toda la existencia de este blog.  Una jugada en que alías el Sayayin elude a uno de los nuestros, luego con gran habilidad saca al portero y sólo frente al arco decide por dárselas de clasudo pararse con el balón en la línea con la intención de humillarnos, sin percatarse que un defensa por su espalda consigue despejar de la raya el esférico junto con su frágil  y endeble pierna. Es que esos goles sólo se los hacen al verde por cortesía de Endo.

Celebración de uno de los goles del Kashima al verde
El juego finalmente terminó lleno de curiosidades, pero eso sí con triunfo de los nuestros por un apretado 8 goles contra 7.

Como balance general podemos decir que la agenda se cumplió satisfactoriamente por este 2016, agradecemos su presencia en los partidos y el seguimiento de este desvencijado blog. Esperamos el año que viene seguir contando con buena salud y con disponibilidad para seguir sumando minutos en la cancha. Y como dijo el profe Valdano: “Confieso que es muy rara la noche que no sueño con goles espectaculares, hermosos y mios”.  ¿Quieren seguir soñando? ¡Nosotros también!

¡Les deseamos unas felices fiestas calabazos!