miércoles, 8 de noviembre de 2017

El regreso del Kaiser Prodigo



Volvemos a las canchas, a pesar de lo sucedido la semana pasada con nuestros compañeros lasallistas, la vida sigue, el futbol sigue.

La convocatoria fue solamente contestada positivamente por Jancker, defenzor y Marioñu, esta vez, ni primos, hermanos, vecinos, ni extracomunitarios se pudieron sumar al equipo del LHEMI. Sin embargo, después de muchos partidos podíamos sumar al Kaiser al equipo que lo vio surgir, olvidando sus raíces lingüísticas teutonas, se unía a sus compañeros de colegio para afrontar una nueva prueba al invicto de 5 meses que actualmente defendemos.

Kaiser celebrando una de sus 8 anotaciones

Finalmente, el equipo del LHEMI estaría conformado por defenzor, Kaiser, Marioñu, Jancker  y el Tio Hellmuth Rahn (familiar del Kaiser con más de 76 años contados en el chorizo de su vida, testigo viviente de las andanzas de Pelé y Cruyf con la pelota).

El partido inició desastrosamente para los Lasallistas, apenas transcurrían 8 minutos de juego y el marcador mostraba 5 goles en contra. El equipo no aparecía en la cancha cual empresario en los Paradise Papers, Jancker hacía honor a su apodo de Casper.

Sin embargo, el desespero del Kaiser al no poder anotar en múltiples ocasiones nunca nos contagió, sabíamos que el físico del equipo rival se desgastaría, teniamos la confianza en darle una nueva victoria a nuestra hinchada(?), solo debiamos ser pacientes.

 

Empezamos entonces una remontada épica. Cuando llegó el primer descuento por parte del Kaiser, se le abrió el arco a la reencarnación colombo alemana de Bebeto. A partir de allí, fueron 7 goles los que anotaríamos de manera consecutiva, dejando en consternación a nuestros rivales, no tenían reacción, no sabían que hacer. Realmente se practicaba un futbol sencillo y con la efectividad que no habíamos tenido en los primeros minutos, estábamos contentos por darle la vuelta al partido y estar en dominio total. Hacia el final se apretó un poco, pero no para sufrirlo, la superioridad era evidente, una nueva victoria, una nueva fecha invictos, un gran partido del LHEMI.

A partir de allí nos dedicamos a mantenernos encima en el marcador. Al Kaiser le benefició volver al equipo, brillando con 8 de los goles anotados en la victoria y poder celebrar por su hija que viene en camino como siempre lo quiso hacer.
PD:  La recuperación de los muchachos esta por empezar, MJ Vergara ya empezó terapias con adultos, Chavo está por definirse si va para operación o no (de la rodilla), y Mono sigue recuperándose en la selva, al estilo Jean Claude Van Dame en Retroceder Nunca Rendirse Jamás. ¡Los esperamos para el mundial en las mejores condiciones posibles!

lunes, 30 de octubre de 2017

Una cicatriz del Fútbol

Ni en los videos más escalofriantes que existen en Youtube sobre lesiones de jugadores de fútbol se plasmó un cuadro más aterrador como el que ocurrió sobre la línea de meta de la cancha número tres del famoso complejo deportivo Compensar.  No pudo ser más impresionante la escena protagonizada por nuestro amigo Chavito revolcándose sobre el césped artificial y agarrándose su pierna derecha a la altura de la rodilla con evidentes muestras de dolor.

Corrían los 20 minutos del compromiso, cuando una pelota profunda por el sector izquierdo de los lasallistas es bajada en el pecho por el Káiser. Controla y elude un rival, luego intenta amagar al Chavito con una finta que se va larga casi hasta la línea de fondo, se exigen cuerpo a cuerpo  por la disputa del balón, el vegetariano saca ventaja y gana la posición, intenta cubrir el esférico para que salga del terreno de juego.  Está a punto de lograrlo y ¡clank!  La rodilla en vez de soportar el movimiento natural, cede hacía adentro y se dobla más de lo normal.  Su gesto lo dice todo.  El Chavito tiene que ser retirado del campo. 

A lo lejos, pero de forma contundente y airada se escuchaba  decir: ¡Dejame jugar Dani! Dejame jugar boluda dale, vendá. Dale, vendá. ¡Dejame jugar! (Así, con acento platense). Son los ligamentos, le contestó con firmeza la médico que lo atendía. ¡No Importa!  Replicó el lesionado.
No se trata evidentemente de un grito desesperado, más bien estamos seguros que es el producto de la arenga de un futbolista extasiado por volver lo más pronto posible a la cancha para  darle la mano, o en este caso la pierna,  a los compañeros que aguantaban con estoicismo la embestida del equipo rival.

La realidad es cruel.  A simple vista es indiscutible que la contusión no le deja ni siquiera ponerse de pie. En esta ocasión no era tan sencillo como ir donde el doctor Fidencio para recibir un acetaminofén, ¡No señores! Esta vez se trata de un caso realmente grave que requiere, primero, la asistencia de una silla de ruedas para descansar el cuerpo, y después la atención prioritaria en la Cruz Roja Colombiana.


¿El Diagnóstico?

Como consecuencia de la Ley 100 de 1993  por la cual se crea el sistema de seguridad social nacional, el acceso a la salud en nuestro páis es cada vez más un privilegio que un derecho, es por esto que la cita con la EPS tardó más de una semana en concretarse. No obstante, el resultado de los estudios que se le hicieron a través de una resonancia magnética arrojó como conclusión lo siguiente: Una contusión en el cóndito femoral lateral con una lesión condral marginal de espesor completo de 10 x 8mm. También presenta leve desgarro parcial intrasustancia distal del vaso medial oblicuo y del vaso lateral.  Todo lo anterior como si no fuera suficiente ya con ser hincha de Santa Fe.


Es sorprendente todo lo sucedido, por eso cuesta trabajo creer, que los días previos al partido, el mismo Chavito estuviera haciendo comentarios jocosos por WhatsApp, casi que burlándose de los otros lasallistas que habían sido aquejados por esa  racha de odiosas lesiones. Primero El Patrón en la lejana Leticia, y luego MJ Vergara en un partido amistoso interempresas. Los gurúes de la espiritualidad lo llamarían simplemente Karma, pero no "Karma Police" como el de Radiohead.

En lo que respecta al partido, podríamos decir que en sí mismo fue una paradoja, ya que se tornó un cotejo incólume, alejado de fricciones o situaciones que atentaran contra la integridad de los contrarios. Más bien digamos que había cierta camaradería en el ambiente con acciones circenses dignas del ¡para que te traje! y del Not top ten, al punto que las graderías se encontraban inusualmente colmadas por familias que gozaban de un lindo y gracioso espectáculo. 

El equipo albiazul conformado por los seis Lasallistas, Dj Pinilla, Anés, Marioñu, defenzor, Pini Grande y Jancker, demostraba buen fútbol, firmeza en la zona defensiva  y una admirable eficacia que  permitiría jugar un gran número de partidos de forma consecutiva. Nos habíamos convertido sin querer en el popular “rey de cancha” de un triangular surgido de una forma más bien improvisada, como casi todos los asuntos de nuestras vidas. 

Aunque podríamos decir que fue una bella mañana para reunir los amigos, felicitar a DJ Pinilla como el más reciente abonado en el club de los casados, tomar algunas fotografías y compartir el amor por  el fútbol, el balance final nos dejaba un herido en combate.

Un caído, un afectado, un lesionado en nuestro equipo, es una grieta en una maciza unidad. Esa es la fuente de nuestra fuerza. No por nada, nos sentimos también conmocionados, sobre todo si tenemos en cuenta que en 25 años dándole a la pecosa es la primera vez que vemos a uno de los nuestros verse disminuido en su humanidad.

Por todo eso, y como conclusión, dejaremos unas palabras que el afectado concedió en exclusiva a este precario blog horas después de que, así como Nacho Vidal, pasara literalmente por las manos de un médico: “Estando allá en urgencias, recordaba esas escenas de Ronaldo cuando se lesiona y se coge la rodilla, y como grita y llora. El mismo Falcao cuando le pasó eso. Quizás uno hace una especie de catarsis cuando lo vive en carne propia. Como que uno es un antes y un después de una lesión y más de rodilla… También eso es bacano sentir que uno ya tiene una verdadera cicatriz del fútbol, ¿no?  Eso se convierte en una motivación, como que uno dice me quiero recuperar para poder hacer todas mis cosas”.

“Severo estar otra vez bien y retomar todo”. Subrayó el vegetariano.

jueves, 24 de agosto de 2017

Un TIKI-TAKA que eclipsa

Como preámbulo de la visita del Papa Francisco a tierras cafeteras, tuvimos la osadía de jugar fútbol el lunes festivo pasado que correspondía a la conmemoración de la Asunción de la Virgen. Día feriado que existe como consecuencia de la Ley 51 de 1983 o la denominada “Ley Emiliani”, la cual nos permitió reunirnos una vez más en las instalaciones de Compensar, previa convocatoria hecha por el Káiser Romero.  

Caras largas y angustiosas en los que apenas llegábamos a la cita, al ver que solamente un puñado de lasallistas nos encontrábamos presentes a las once de la mañana, la hora en que se daría inicio al cotejo que hasta ese momento no tenía rival conocido.  Sin embargo la sensación de preocupación cambiaría radicalmente luego de que uno de los jugadores del partido que acababa de concluir se acercara raudo hacia el Káiser para saludarlo efusivamente. Se trataba de un ex compañero de Universidad que no tuvo reparo en aceptar la propuesta para “echarnos un picadito” con su equipo mientras llegaban los demás. Como pocas veces sucede, el dios redondo nos hizo un guiño de aprobación para salvar la mañana y así poder llevar a cabo el cotejo ante un contrincante que parecía ser exigente.

Los Lasallistas entonces saltamos a la cancha a defender el invicto. Una racha positiva de la que no se tenía precedentes por lo menos durante la existencia de este blog, que a propósito acaba de cumplir una década de precario y lánguido funcionamiento.

La misión de llevar tamaña responsabilidad recayó sobre Ñoño como arquero, Chavito,  M. Jackson Vergara, Jancker y dos extracomunitarios que completaron el equipo lasallista con bastante decoro.  No era fácil suplir las ausencias de las piezas claves del equipo, por lo que los esfuerzos por comprendernos en el terreno de juego fueron bastante infructuosos en los primeros minutos. No obstante, una vez que la pelota va corriendo y el cuerpo va soltando, el fútbol va fluyendo tan natural como los sobornos en Odebrecht.  

El sol canicular que se cernía sobre el medio día, fue testigo de excepción de una jugada lírica que envidiarían los jeques que se llevaron a Neymar para el París Saint Germain. Todo comenzó sobre la zona medular con una recuperación por parte de uno de los nuestros, quien tocó rápidamente hacia MJ Vergara, este hizo una finta, eludió un rival y abrió la cancha hacia Jancker, quien tras amagar con devolver la pelota, puso un pase a profundidad hacia el Chavito en el costado opuesto quien emprendió un pique de choro para lograr empujar el balón con una frialdad admirable.  Un golazo que recibió los aplausos por parte de las damas que se encontraban en la tribuna.

Era evidente que las cosas estaban saliendo bien, una victoria cómoda de 7 contra 4 a poco menos de quince minutos para el pitazo final, pero y ¿el rival?, ellos también juegan.  Así como logramos anotar con holgura,  los contrarios también lo consiguieron. El cansancio y los nervios nos traicionaron. Un empate inesperado parecía ser la rúbrica que sellaría otra jornada de fútbol, pero como bien lo decía el médico Gabriel Ochoa: “Dénme un gran portero y vamos a pelear el título” y ¡Sí que lo teníamos!  Tres remates en  la misma jugada, los tres en dirección de gol, los tres increíblemente atajados. Una triple tapada de Ñoño que sin duda salvó un invicto.

Por ese revulsivo, nuestro equipo lasallista tenía que jugarse su protagonismo en la última jugada,  un contragolpe certero que  MJ Vergara culminó con fortísimo derechazo cruzado que se anidó en la malla contraria para darnos ese merecido triunfo, ¡Ganamos otra vez! Se escuchó a rabiar en el gramado. Definitivamente no podía ser nadie distinto a él quien marcara ese gol agónico que ya nos tienen acostumbrados a celebrar sobre la hora, tal y como lo hizo en el partido pasado.

Nos quedamos eso si con las ganas de ver en cancha a Marioñu, Anés y defenzor, quienes al igual que el anunciado eclipse, brillaron pero por su ausencia en la capital de la República.

El balance es más que positivo, seguimos invictos, mostrando un gran fútbol y exigiéndonos al límite, tanto así que algunos de los nuestros por el nivel de presión, han sido víctimas de sendas lesiones.  En sintonía con lo anterior, desde las oficinas de la EPS Medimás nos llegó el reporte clínico de Jancker, quien tendrá que recuperarse de una ruptura parcial de la fascia plantar como consecuencia de un mala caída sobre su pie derecho en la disputa de un balón aéreo. 

Como si esto fuera poco, desde la lejana y húmeda ciudad fronteriza de Leticia, nos han informado que el señor Pupo, el Patrón o el Mono Muñoz, como usted prefiera llamarlo, ha sufrido una ruptura del tendón de Aquiles de su pie derecho, en un partido de exhibición en la isla de los micos.  Es probable, según los Galenos, que ellos estén de regreso a las canchas para cuando el Metro de Bogotá esté en funcionamiento.

Por último, pero no por ello menos importante, es emocionante anunciarles que el señor Káiser Romero, se estrenará como papá dentro de algunos meses. Noticia que celebramos con júbilo desde esta página ¡Felicidades por el pequeño colomboteutón!



domingo, 20 de agosto de 2017

Los Magos del Bronx

Tomó varios días escribirla en su totalidad. No solo por la falta de tiempo de quienes aquí plasman sus crónicas, sino por una mezcla entre desgano y resaca producto de las fiestas patrias. Esto sin duda hizo que la entrega del reporte de este partido se retrasara sin ninguna razón de peso aparente.

De cualquier modo, aquí seguimos trayéndoles las incidencias de otra fecha más de fútbol lasallista, no importa que cada vez tengamos menos lectores que el almanaque de Bristol, y menos ventas que la urbanidad de Carreño. Lo nuestro es pura terquedad.

En principio, otra convocatoria hecha con su respectiva antelación, logra juntar una gran cantidad de participantes. Hecho que por supuesto no es nada común, teniendo en cuenta las constantes ausencias, impuntualidades y abandonos de última hora por parte de los que se acostumbraron a dormir en la sala de video de la biblioteca del LHEMI mientras se proyectaba una y otra vez  la serie de dibujos animados "Erase una vez el cuerpo humano".  

El rotundo éxito del llamado a jugar fútbol por parte del Káiser Romero, obligaba a organizar 3 equipos de 6 jugadores cada uno. Esto supuso entonces que el equipo lasallista estuviera conformado, por Marioñu, el Cuñado, PiniMJ Vergara, Jancker y el Chavito, con la conocida rotación de arquero cada vez que el rival lograra marcarnos.

Como esto último era lo que debíamos evitar a toda costa, se consigue organizar una táctica con base en una férrea defensa y en un ataque certero y contundente que poco a poco iba despachando a los otros dos equipos como si se tratara de sparring de madera.

Los hermanos Castellanos llegaron un poco tarde. No hay duda que se trata de defenzor debido a que no hay otra persona que use pantaloneta, medias y guayos amarillos. Una combinación que le haría sangrar los ojos a Franklin Ramos.

Los constantes cambios de nómina de los equipos, permiten que el grupo lasallista finalmente se encuentre en plenitud, consiguiendo que las individualidades levanten aún más la calidad, llevando así el juego colectivo a un nivel nunca antes visto. Dicho de otro modo: ¡Qué hijueputas pa’ jugar! Es que no en vano la memoria retrotrae tantos partidos jugados en los recreos, miles de días compartidos y un sinnúmero de goles anotados en el Colegio. Es un momento sublime de buen fútbol,  así como mandan los cánones: Cortita y al pie.  O el consabido toco, toco y lastimo.  

Para un desprevenido podría tratarse de un símil del balompié con los Magos de Harlem, aquel equipo que deleitaba a los espectadores con una mezcla entre baloncesto y show. Pero, pues tampoco nos engañemos, si somos buenos, pero por mucho llegaremos a ser los Magos del Bronx.

Todo esto pasa durante una hora. Es que cuando se juega a ese ritmo, el tiempo vuela. No es de extrañar que la administradora de la cancha nos informe que el partido ha llegado a su fin, pero que si se nos da la gana podemos jugar otra hora adicional en la cancha contigua, no sin antes pagar la irrisoria suma de 50.000 pesos.  Es una oferta tan atractiva, que definitivamente no podemos rechazar, pese a que algunos abandonan la idea como buen hincha santafereño, la mayoría optamos por continuar la maratónica jornada.

Por la reducción obligada de jugadores, se plantea un mano a mano entre dos equipos muy fuertes, un pulso que se pudo desequilibrar gracias a un potente cañonazo al ángulo  de MJ Vergara, que en las postrimerías del partido nos otorga una victoria angustiosa pero bien lograda.

De esta manera, allí en el gramado transcurrieron otros 60 minutos de plena felicidad, para luego dirigirnos a un merecido tercer tiempo en una tienda vecina donde pondríamos en práctica el slogan de la cerveza Quilmes: “El sabor del encuentro”.

miércoles, 26 de julio de 2017

Seguimos Invictos



Otro día de la independencia de Colombia que celebramos jugando futbol, otra vez en medio del caos generado en el sector de Salitre y aledaños, por el acostumbrado desfile militar de todas las fuerzas del estado.

Esta vez, el Chavo y yo llegamos 25 minutos tarde, generando que el gran partido disputado hasta ese momento entre los citados que llegaron puntualmente, y jugadores del partido anterior, quedara totalmente parado y cancelado, despertando el malestar y furia del Kaiser, quien le expresó su frustración a la tribuna señalándonos como los evidentes culpables.

Y con toda la razón, con la partida de los extracomunitarios los equipos quedaron de 4 jugadores. Por el LHEMI, Chavo, Marioñu, yo y un hincha de Millos (aun no entiendo porque el Kaiser no juega en esas circunstancias con nosotros), versus otro equipo liderado por el Colombo-Aleman, y uno de los gestores del triunfo del pasado festivo.





A destacar la actitud de chiquillo del Chavo que se detenia completamente (en pleno partido) si pasaba alguno de los aviones o helicópteros de la Fuerza Aerea por el cielo capitalino, dejándonos con un hombre menos por algunos segundos. Incluso, cuando tenía el balón se detenía a observarlos.



Finalmente, llegaría el quinto jugador a reforzar el equipo del Kaiser, dejándonos en desventaja numérica.
 

En un disputado y corto encuentro en el que siempre estuvimos arriba del marcador, corrimos y dejamos todo en la cancha, con varios goles notables, no logramos sostener la victoria, tras un estúpido error de nuestro jugador de Millos, dejando un empate a 5 goles en el tablero, y un invicto que se eleva a 2 partidos jugados.

¿Lo conseguiremos ampliar el próximo 7 de Agosto?
"Ahora si hagan cara de machos"